A Coruña
La Coruña (oficialmente denominada con su nombre en gallego, A Coruña), situada a orillas del Océano Atlántico, siempre ha sido una ciudad ligada al mar.
Su símbolo por excelencia, la Torre de Hércules, es el faro más antiguo del mundo en funcionamiento y el único construido por los romanos. Otro de sus monumentos más insignes, el Castillo de San Antón, está construido sobre el que antaño fuera un islote, pero que quedó unido a tierra en la década de 1940 con la prolongación del muelle.
También la Ciudad Vieja de A Coruña siempre ha vivido de cara al mar. Se extiende sobre una península unida a tierra por un estrecho istmo, por lo que cuenta con dos fachadas marítimas: la que alberga el puerto, de aguas más tranquilas, y la Ensenada de Orzán, de mar abierto y donde se encuentran las principales playas de la ciudad: Riazor, Orzán y Matadero.
También de cara al mar nos encontramos con otro emblema de la ciudad: las Galerías de la Marina, uno de los mayores conjuntos acristalados del mundo.
Los primeros asentamientos humanos se dieron entre los siglos III y IV a.C. en la cercana Castro de Elviña, donde todavía pueden visitarse sus restos arqueológicos. Bajo el dominio romano, A Coruña fue final de vía y puerto de gran importancia.
Durante los siglos IX y X, los habitantes de la entonces llamada isla del Faro fueron abandonando la zona debido a los constantes ataques de las flotas vikingas y se establecieron en el área de Betanzos. En 1208 el rey Alfonso IX refundó la ciudad en el actual emplazamiento de la Ciudad Vieja reconstruyendo la urbe, que pasó a depender directamente del rey, libre de vasallaje al clero o a los señores feudales.
Ensenada de Orzán de A Coruña
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Ensenada de Orzán de A Coruña
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Vista aérea de A Coruña
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Torre de Hércules, símbolo de A Coruña
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Puerto de A Coruña