Triana es uno de los más famosos e importantes barrios de Sevilla, del que muchos dicen que es donde se encierra la auténtica esencia sevillana. Triana fue tradicionalmente un barrio de alfareros, marineros y obreros y se hizo famoso por sus toreros y sus cantaores y bailaores de flamenco, ya que contó desde tiempo inmemorial con la presencia del pueblo gitano. El río Guadalquivir hace de frontera entre Triana y la mayor parte de la ciudad. Pasear por Triana y descubrir todo lo que este barrio le ofrece al visitante es una actividad que no le puede faltar a tu visita de Sevilla.
Iglesia de Santa Ana. Esta parroquia data del año 1280 y es la más antigua de Sevilla. Fue fundada por orden del rey Alfonso X el Sabio.
Castillo de San Jorge. Sus restos están ubicados en los bajos del Mercado de Triana, en la Plaza del Altozano. Fue sede de la Inquisición desde 1481, aunque su construcción inicial, en el año 1171, es de origen árabe. El abandono y las continuas crecidas del rio Guadalquivir afectaron al Castillo y en 1823 se instaló en su solar el Mercado de Triana. Con motivo de la Exposición Universal de Sevilla en 1992, se hicieron obras de modernización del Mercado y se descubrieron los restos del castillo.
Calle Betis. Es la calle más famosa de Sevilla. Linda con el río Guadalquivir y todavía conserva parcialmente los muelles del siglo XIX. Las viviendas que hay en esta calle, así como las privilegiadas vistas sobre Sevilla y todos los bares, terrazas y restaurantes con que cuenta le han dado la fama a la Calle Betis.
Callejón de la Inquisición. Ubicado en la confluencia de las calles Castilla, San Jorge y Callao, fue durante siglo y medio el único testimonio visible de la presencia del antiguo tribunal inquisitorial en Triana
Puente de Triana o Puente de Isabel II. Fue construido entre 1845 y 1852 y es uno de los puentes que unen Sevilla con Triana. Esta moderna construcción de hierro sustituyó al primitivo Puente de Barcas. El Puente de Triana es Monumento Histórico Nacional desde 1976 y uno de los elementos más característicos de la ciudad.
La Cava. Así se denominaba antiguamente a esta larga avenida que hoy en día se llama Pagés del Corro y que cruza el "casco histórico" de Triana. Se trataba del antiguo foso del Castillo de San Jorge, y se dividía en dos: Cava de los Gitanos y Cava de los Civiles. La primera, que discurría desde la Plaza de Cuba hasta la Iglesia de San Jacinto, recibió su nombre debido a que la mayoría de sus vecinos eran de etnia gitana. La segunda iba desde la Iglesia de San Jacinto hasta la calle San Vicente de Paul y hacía referencia al antiguo cuartel de la Guardia Civil situado en dicha calle.
Estatua de Juan Belmonte: Juan Belmonte (llamado “El Pasmo de Triana") fue probablemente el más popular torero de la historia y considerado por muchos como el fundador del toreo moderno. Su estatua, situada en la Plaza del Altozano, dirige su mirada hacia la Plaza de Toros de La Maestranza.
Corrales o Casas de Vecinos. Son patios en cuyo centro solía haber una fuente y estaban rodeados de corredores con puertas, que eran las viviendas de los vecinos. Son muchos los que todavía existen en Triana y algunos ejemplos pueden verse en la Calle Alfarería, 85 (data del siglo XIX), en la Calle Alfarería números 8 y 10 (de 1913), en la Calle Castilla, 7 (data de 1907-1910), en la Calle Castilla, 88ª (de 1918),en la Calle Pages del Corro,100 (de 1909) y en la Calle Rodrigo de Triana, 69 ("Triana Backpackers", del siglo XIX).
Infinidad de bares y restaurantes dan fama al barrio de Triana por su especialidad en diversos tipos de tapas, probablemente las mejores de la ciudad.