Ronda es una población de la provincia de Málaga asentada sobre una meseta rocosa de origen volcánico. Esta ubicación es uno de los atractivos de Ronda, ya que se encuentra dividida por un cañón, conocido como el Tajo de Ronda, por el que discurre el río Guadalevín y cuya distancia es salvada por el Puente Nuevo.
El hecho de que parte del casco histórico de Ronda se asome a este acantilado así como los muchos monumentos y museos que posee, ha convertido a Ronda en un notable centro turístico.
Ronda tiene origen romano (siglo III a.C.), y los visigodos le dieron continuidad a la ciudad hasta la llegada de los musulmanes. De esta última época todavía se conservan las Murallas árabes, la Puerta de Almocábar, el Alminar de San Sebastián, los Baños Árabes y la mina de captación de agua, situada dentro de la Casa-Palacio del Rey Moro, y por cuyas escaleras se puede bajar al fondo del Tajo de Ronda.
El período islámico de Ronda finalizó en 1485 cuando, tras un prolongado asedio, el rey Fernando el Católico logró tomar la ciudad. Bajo este nuevo mandato, la ciudad empezó a extenderse y el antiguo núcleo árabe empezó a conocerse como “La Ciudad”.
En el siglo XVIII Ronda vivió importantes construcciones entre las que destacan el Puente Nuevo, que se ha convertido en el símbolo de la ciudad, y la Plaza de toros, una de las más antiguas del mundo.
En 1918 se celebró en Ronda la Asamblea de Ronda, en la que se fijó el actual diseño de la Bandera y el escudo de Andalucía, así como su Himno.
