En el siglo X Córdoba llegó a contar con cerca de medio millón de habitantes, siendo la ciudad más grande, culta y opulenta del mundo.
Córdoba cuenta todavía con restos arquitectónicos tanto de cuando formó parte del Imperio Romano (el Puente Romano, las Murallas, el Templo Romano y el Mausoleo Romano ) como de cuando formó parte del Califato de Córdoba durante la invasión musulmana: de esta época es su monumento más emblemático, la Mezquita de Córdoba.
El casco histórico de Córdoba, uno de los más grandes de Europa, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.
Durante la Edad Media Córdoba fue la cuna de las letras y las ciencias mientras Europa se sumergía en la oscuridad. De hecho, durante la época de mayor esplendor califal, Córdoba ya contaba con alcantarillado e iluminación.
Córdoba ha sido también lugar de nacimiento de tres grandes filósofos: el romano Séneca (4 a.C.-65), el musulmán Averroes (1126-1198) y el judío Maimónides (1135-1204).
La visita de Córdoba no puede finalizar sin ir a conocer uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de España: el conjunto arqueológico de Medina Azahara, a 8 km. de Córdoba.
